En el mercado ecuatoriano existen diversas empresas que proveen servicio de conectividad a Internet, con planes y tarifas que se ofertan en base a características técnicas y de calidad. Independientemente de cuál sea la empresa que provea el servicio, lo importante es comprender ciertos parámetros técnicos que aplican para las conexiones de Internet y que se necesita conocer y comprender para contratar un servicio que cumpla con las expectativas que en una organización se tiene.

El primer parámetro es lo que se conoce como ancho de banda. El ancho de banda es la capacidad de envío y recepción de datos que tiene una conexión. Frecuentemente se relaciona al ancho de banda con la velocidad de conexión. Comúnmente se escucha que los proveedores de Internet ofertan conexiones de «1.024 kbps», «1 mega» ó «2 megas»; en cada caso se están refiriendo al ancho de banda ó velocidad de conexión.

Para entender la magnitud del ancho de banda se debe partir considerando que este se mide en unidades de «bits» que se transmiten durante un segundo. En términos sencillos, un «bit» es la unidad mínima de información que se utiliza en informática. En cuanto a equivalencias, un caracter o una letra del abecedario en informática está compuesta por 8 bits. De allí que cuando se menciona un ancho de banda de 1.024 kilobits por segundo se está indicando que a través de esa conexión se pueden transmitir hasta 1.024 kilobits cada segundo que se utilice. Siguiendo el ejemplo de las letras del abecedario, a través de una conexión de 1.024 kilobits se transmitirían el equivalente de hasta 128.000 letras del abecedario cada segundo. En cuanto a «megas», es una referencia corta a megabits por segundo, de allí que si se escucha que una conexión tiene «2 megas» de ancho de banda significa que a través de esta se pueden transmitir hasta 2.000 kilobits por segundo (megabit equivale a 1.000 kilobits), ó 250.000 letras en un segundo (2’000.000 dividido para 8 bits que equivalen a una letra). En base a lo anterior, si se desea una conexión más rápida se deberá solicitar mayor ancho de banda al momento de contratarla. Adicionalmente, si la conexión que se requiere es para varias computadoras, se deberá considerar un mayor ancho de banda para que cuando todas utilicen el servicio simultáneamente no se perciba lentitud en la conexión.

El segundo parámetro a tener en cuenta es el nivel de compartición. Para poder disminuir los precios a los cuales se ofertan los servicios de Internet, los proveedores realizan lo que se llama compartición en las conexiones, que básicamente se refiere a que una misma capacidad de ancho de banda se reparte entre varios de sus clientes, de manera que no es de uso exclusivo para un solo cliente sino que se utiliza entre varios. En otra palabras, una conexión de 1.024 kilobits por segundo de ancho de banda que se oferte a un muy bajo precio mensual probablemente tendrá un nivel de compartición determinado. El nivel de compartición se expresa en una relación de números, por ejemplo si se menciona que el nivel de compartición es «8 a 1» significa que cada canal de ancho de banda es compartido entre 8 clientes, y en determinado momento la velocidad máxima a conseguir podría llegar solamente a la octava parte de la velocidad ofrecida.

El tercer parámetro que aplica para las conexiones de Internet es la transferencia. La transferencia se refiere a la cantidad de datos que se pueden transmitir (envío y recepción) mediante una conexión durante un período determinado. Esto usualmente se utiliza en conexiones a través de teléfonos celulares. Cuando se escucha que un plan de Internet es «ilimitado» se debe entender que se refiere a que durante cada período de facturación (por ejemplo cada mes) la cantidad de datos que se pueden transmitir y enviar no tiene una limitación. En las conexiones a Internet a través de operadoras móviles (compañías de celulares) se suele escuchar que los planes no son ilimitados y que tienen un límite de transferencia mensual, por ejemplo 1.000 Megabytes. Esto significa que una vez que a través de la conexión a Internet se transmitan 1.000 Megabytes el plan habrá alcanzado su capacidad máxima y ya no se podrá utilizar hasta que inicie el próximo período de facturación (ejemplo, el próximo mes). Considerando lo anterior, es importante aclarar si el plan de Internet a contratar es ilimitado o no.

El cuarto parámetro a tener en cuenta es la cobertura. Para poder llevar una conexión de Internet hasta un lugar específico, los proveedores de Internet requieren instalar redes para cubrir determinadas área geográficas. En la actualidad el tema de la cobertura no es un mayor inconveniente en las áreas urbanas de las principales ciudades del Ecuador, sin embargo si una organización se encuentra ubicada fuera del área urbana de una ciudad, debe consultar si existe cobertura o no en la zona en la cual se asienta.

Otro parámetro es el tipo de conexión. El tipo de conexión se refiere al tipo de equipo y red tecnológica que se utilice para llevar la conexión de Internet hasta las instalaciones de la organización.  El tipo de conexión depende del proveedor de Internet, de la cobertura y de otros factores técnicos, pudiendo esta ser fibra óptica, inalámbrica, cable coaxial, cable de cobre o vía telefónica. Cada tipo de conexión se diferencia básicamente en la capacidad de ancho de banda que puede transmitir. En general no es un parámetro que se solicita cuando se contrata un servicio de Internet, sino más bien depende de cada proveedor y de las zonas de cobertura.

El último parámetro a considerar es el precio. No porque no sea importante o porque deba ser el último en considerarse, sino más bien porque está relacionado a los parámetros anteriores. El precio de un servicio de Internet depende del ancho de banda, del nivel de compartición, de la transferencia e incluso del tipo de conexión. Mientras más ancho de banda se solicite, mayor será el precio. Mientras menor sea el nivel de compartición que se requiera, mayor será el precio. Por lo general, mientras más económico sea un plan de Internet, menor será su ancho de banda y mayor su nivel de compartición. De allí que, en base a los recursos que disponga una organización, esta debería contratar el plan de mayor ancho de banda y menor nivel de compartición que pueda.

Así, en base a las características anteriores, una organización social puede contratar un servicio de Internet acudiendo a cualquier proveedor que considere pueda ofertarle el servicio que necesita.

Fuente: Fundapi

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