Al momento de pensar en diseñar un sitio web de una organización social, se debe primero tener en cuenta lo que esto implica, para lo cual a continuación se definen los tres elementos básicos que todo sitio web involucra:

1. Dominio: Es el nombre que identifica a todo sitio en Internet. Por ejemplo, google.com. El dominio no incluye un sitio web como tal, sino única y exclusivamente el nombre que se coloca en la dirección del  navegador para ingresar al sitio.

2. Hosting: También conocido como alojamiento, es un espacio en un servidor o computadora que permanece conectado a Internet las 24 horas del día y los 365 días del año. En este espacio se guardan los archivos que conforman el sitio web y que se mostrarán a quienes lo visiten.

3. Diseño y desarrollo: Se refiere al proceso de construcción del sitio web como tal; desde escoger los colores y texto que se incluirán, hasta el diseño de logos, imágenes y demás elementos que decorarán el sitio.

Estos 3 elementos combinados son los que hacen posible que un sitio web funcione. Ya sea que contrata a una empresa o que lo hace uno mismo, estos elementos son los que deben definir.

Para despejar ciertas preguntas frecuentes en cuanto al primer elemento, el dominio.

¿Qué nombre de dominio elegir?
El nombre de dominio es algo que cada organización debe definir y decidir. Para fundaciones, asociaciones y entidades sin fines de lucro generalmente se utiliza el mismo nombre de la organización seguido por la extensión .org. De esta forma, por ejemplo, si la organización se llama “Fundación Corazón Amigo”, se puede pensar que el dominio que deberá elegir podría ser fundacioncorazonamigo.org ó corazonamigo.org. Hay que tomar en cuenta que las tildes no se utilizan.

No es obligatorio elegir un dominio del tipo .org, sin embargo se esperaría que una organización escoja ese tipo de extensión para su sitio. En caso de que no esté disponible el dominio que busca, puede intentar con otra extensión, por ejemplo, .com, .info, o los dominios de Ecuador .ec y .org.ec.

¿Cómo se si el dominio está disponible para registrar?
En la actualidad existen millones de sitios web en Internet, y en consecuencia millones de dominios que ya se están utilizando, por lo que es usual toparse con la situación de que el nombre que queremos ya está siendo utilizado por alguien más en alguna parte del mundo. ¿Cómo saber si el dominio que elegimos está disponible? Para ello, puedes utilizar una consulta de disponibilidad de dominios, haciendo click en este enlace, e ingresar el nombre que se desea para revisar si puede ser registrado o no.

¿Si registro un dominio ya cuento inmediatamente con correo electrónico?
No, la creación de las cuentas de correo se realizan en el servidor de hosting y no en la etapa de registro de dominio.

¿Dónde se realiza el registro del dominio y cuánto cuesta?
A nivel mundial existen diversas empresas que ofrecen el servicio de registro de dominios y que se conocen como “registrars”. Estas empresas nos permiten registrar un dominio por un período mínimo de 1 año. Su costo varía dependiendo de cada empresa, pero se puede mencionar un promedio de $10 anuales. Ejemplos de estas empresas son GoDaddy y NetworkSolutions. Cabe destacar que el pago de este valor se realiza mediante tarjeta de crédito.

¿Qué longitud debería tener el dominio que escoja?
Para efectos de recordación y de facilidad de entendimiento para otros, es recomendable que el dominio elegido sea lo más claro y corto posible. Será muy difícil encontrar un dominio de 3, 4 ó 5 letras que esté disponible; pero podemos decir que un dominio de más de 12 letras ya resulta extenso.

Continuando con los componentes de un sitio web, a continuación lo referente a hosting o también llamado alojamiento.

Se conoce como hosting al espacio en el que está alojado el sitio web; en otras palabras, para que un sitio web aparezca en Internet, los archivos que lo componen deben estar guardados en el disco duro de un servidor que permanezca conectado las 24 horas del día y los 365 días del año. El alquiler de este espacio en el disco duro de tal servidor es lo que se conoce como hosting.

Existen varios tipos de hosting, cada uno con diferentes características y costo de acuerdo a lo que el sitio web requiera. Como clasificación general, puede decirse que existen dos tipos principales: hosting linux y hosting windows. La diferencia entre ambos radica en el sistema operativo que los servidores utilizan; la decisión de elegir uno u otro muchas veces depende de los requerimientos técnicos del sitio web.

En cuando a costo, es común encontrar proveedores de hosting que establecen tarifas mensuales por este servicio, sin embargo usualmente la contratación implica un pago anual por adelantado que varía en función de las características que elija.

Como características principales a considerar para contratar un hosting podemos destacar:

1. Espacio en disco: Dependerá del tamaño del sitio y de la proyección que se tenga a futuro. Por ejemplo, si el sitio web “pesa” en total 10 MB, y se considera que durante 1 año guardaremos 50 MB adicionales, entonces el sitio requerirá mínimo 60 MB de hosting. Si el plan que se contrata ofrece más espacio, obviamente mejor.

2. Transferencia mensual: Se refiere al volumen de información que el sitio transmitirá y recibirá durante 1 mes. Por ejemplo, si la página principal del sitio tiene un tamaño de 1 MB, y recibe 15 visitantes al mes, la transferencia mensual que el sitio generará en este caso será de algo más de 15 MB (15 visitas x 1 MB cada una). Si el sitio recibe más visitas y si los visitantes revisan más páginas, la transferencia será mayor. De allí que se debe hacer una estimación acerca de qué tan visitado podrá ser y qué tan pesadas serán las páginas, para en función de eso elegir.

3. Opcionales: Adicionalmente, los planes de hosting incluyen otras características que generalmente se refieren a parámetros técnicos y funcionalidades que le permitirán al sitio web operar de manera adecuada, por ejemplo, cuentas de correo electrónico, bases de datos, correo web, etc. La decisión en este punto depende de lo que el sitio web utilice. Si no utiliza base de datos, entonces esta cacterística no será necesaria; si se necesita 20 cuentas de correo electrónico, buscaremos un plan que las incluya.

El tercer elemento a considerar es el diseño del sitio, el cual no solo se limita a un tema de elegir una distribución de las secciones, escoger qué imágenes vamos a incluir y qué colores vamos a usar, sino que involucra diseñar la experiencia que el usuario tendrá al ingresar a nuestro sitio. Existe una palabra que resume todo esto, y es “usabilidad”.

En cuanto a la web, la usabilidad es “eso” que hace que uno se sienta a gusto en determinado sitio. Se trata de la combinación de diversos elementos, desde los colores, las imágenes, lo fácil que se puede manejarlo, lo útil que pueda parecer. En general, criterios que percibe y que hace que se lo visite repetidamente.

Pero, ¿cómo se sabe si el diseño que se está pensando para el sitio va a ser del agrado de los visitantes?. Es decir, ¿cómo conocer si cumple con esa usabilidad que debería tener?. Para entender un poco se pueden utilizar como referencia los llamados 10 principios planteados por Jakob Nielsen, ingeniero danés considerado como un experto mundial en usabilidad para la web:

1. Incluye una frase corta descriptiva: Comienza el sitio con una frase que resuma lo que la organización hace, especialmente si no es muy conocida. Incluso aquellas más conocidas deben mostrar claramente su propósito en su página principal.

2. Escribe un título de página que sea visible para los buscadores: Toda página web tiene un título que se muestra en la barra superior de tu navegador. Se olvidará de comenzar el título con “Bienvenido a” ó “Sitio de”, a no ser que se quiera ser clasificado como un sitio de bienvenidas o de lugares.

3. Agrupa la información corporativa en una sola página: Saber más acerca de la organización es raramente lo primero que hacen los usuarios cuando visitan un sitio, pero a veces las personas necesitan detalles sobre quién eres. Una página “Acerca de” es la mejor forma de agrupar esta información.

4. Dale énfasis a las principales tareas que el usuario puede hacer en el sitio: La página principal debe mostrar claramente lo que un usuario puede hacer; que le resulte fácil encontrar las secciones que contiene y la información que se ofrece.

5. Incluye la opción Buscar: Coloca un recuadro donde el visitante pueda escribir palabras que desee buscar dentro del sitio para que ahorre tiempo.

6. Incluye ejemplos de contenido del sitio: En la página principal no solo se coloca enlaces a otros artículos dentro del sitio, sino que también incluye un resumen o avance de artículos recientes.

7. Comienza los nombres de los enlaces con la palabra más importante: Los usuarios no leen completamente el texto que coloca en el sitio, sino que hacen un escaneo visual y hacen click en lo que les interese. Si se quiere que lean algo en especial, destaca las palabras importantes.

8. Ofrece facilidad de acceso a contenido reciente: Crear una lista de temas recientemente tratados y mostrarla en la página principal. Así quien regresa para leer algo lo encontrará fácilmente.

9. No sobrecargues de diseño las áreas críticas, como el menú: Se puede pensar que las áreas importantes de la página requieren gráficos avanzados, animaciones, colores; sin embargo los usuarios a veces los confunden con publicidad y se enfocan en las partes del sitio que les parecen más útiles.

10. Utiliza gráficos que tengan sentido: No solo se debe utilizar imágenes decorativas, sino que se debe buscar gráficos o fotos que refuercen el mensaje que se quiere comunicar y que tengan relacion con los temas que se trata.

Si se considera estos 10 temas y se los involucra cuando se diseñe el sitio o cuando se converse con quien lo va a crear, el resultado a obtener será mucho mejor.

Fuente: Yankana

¿Te resultó útil esta información?

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *